Tres son las posibles calificaciones de un despido, procedente, improcedente, o nulo.

El primero difiere del segundo tipo en cuanto a que la causa del despido esté respaldada o no por la ley.

El tercero, despido nulo, es aquel que tiene como causa alguna discriminación que no permite la Constitución Española.

También es nulo aquel despido que infringe los derecho fundamentales y libertades públicas de los trabajadores.

La consecuencia inmediata de la nulidad, probada en sede judicial por el trabajador, será la readmisión inmediata en su puesto de trabajo.

El supuesto más conocido de nulidad de un despido es el de una mujer embarazada a quien despide la empresa precisamente por este motivo.

Menos conocidos son los supuestos de nulidad cuando una trabajadora ha solicitado suspender su contrato de trabajo por nacimiento o adopción de un hijo, y la empresa le comunica que está despedida.

En este y otros casos, la decisión de la empresa deberá llevarla la trabajadora en caso de maternidad o el trabajador en caso de adopción y similares, ante los tribunales.

La consecuencia inmediata de la nulidad, probada en sede judicial por el trabajador, será la readmisión inmediata en su puesto de trabajo.

La empresa abona los salarios completos el período transcurrido desde la fecha del despido hasta la readmisión

Si bien, durante meses o incluso años, en caso de haberse interpuesto recursos ante los Tribunales, ese trabajador ha dejado de percibir su salario, entonces ¿qué ocurre con el salario?.

La empresa abona los salarios completos el período transcurrido desde la fecha del despido hasta la readmisión.

Para ese cómputo descontará los salarios cobrados en otra empresa si es que encontró otro trabajo la empleada, así como las prestaciones de desempleo cobradas.

Y ¿qué ocurre con las vacaciones no disfrutadas durante esos meses o incluso años?

Una sentencia dictada por el Tribunal Supremo concede a una trabajadora, readmitida en su puesto por ser nulo el despido.

Una vez incorporada solicita a la empresa su derecho a las vacaciones perdidas. La negativa de la empresa es lo que motiva a la trabajadora a impugnarlo.

Finalmente el Tribunal Supremo resuelve en vía de recurso de casación en unificación de la doctrina, a favor de la empleada, ya que no es posible su disfrute, condena a la empresa la pago de la cuantía equivalente.

Fundamenta tal decisión en la calificación del despido de ilícito, imprevisible, ajeno a la voluntad de la trabajadora, no imputable por tanto a aquella.

Asimila el período transcurrido hasta la readmisión efectiva como de trabajo efectivo a efectos de determinar el derecho a vacaciones anuales retribuidas. Para ello hace referencia a otra sentencia de la Unión Europea.

«En determinadas situaciones en que el trabajador no puede cumplir sus cometidos, los Estados miembros no pueden supeditar el derecho a vacaciones anuales retribuidas al requisito de haber trabajado efectivamente»

(Sentencia 24/01/2021. Domínguez- C-282/10, EU: C: 2012: 33 ap. 20).

Es la sentencia del Tribunal Supremo, sala social, nº 513/2021, de fecha 11/05/2021, rec. nº 3630/2018.