La donación es un acto de liberalidad a través del cual cualquier persona puede transmitir la titularidad de un bien mueble o inmueble a favor de otra persona o entidad, con la peculiaridad es que no se recibe a cambio ninguna contraprestación.

«Liberalidad de alguien que transmite gratuitamente algo que le pertenece a favor de otra persona que lo acepta».

definición de la RAE

Dicho acto no está exento de la tributación correspondiente.

Pues bien, entre familiares son bastante frecuentes, especialmente de padres a hijos, con ocasión de contraer matrimonio estos últimos o por motivo de facilitarles una vivienda donde poder independizarse, donaciones que pueden hacerse bien en dinero o bien donando incluso la propia vivienda al hijo.

Hasta aquí parece claro que quien ostenta la titularidad del bien donado sea el hijo que acepta, en este caso, el dinero del familiar.

La duda surje cuando la hija que recibe por causa de donación una importante cantidad de dinero de la madre, en torno a 90 mil euros, está casada en régimen de gananciales, y además la madre le realizó ese ingreso de esa cantidad en la cuenta común que tenían abierta ambos cónyuges, en lugar de realizarlo en un número de cuenta privado de la hija.

En cuanto al destino de la cantidad donada, ambos reconocen que se destinó a sufragar gastos y otros pagos de la familia.

En sede judicial pudo demostrarse que la intención de la madre fue la de donar en exclusiva a su hija ese dinero, y no a la sociedad de gananciales.

Este puede ser motivo de conflicto en una pareja que se separa, en el momento de querer liquidar la sociedad de gananciales, como ocurrió en el caso que vemos hoy, y que llegó a tener que resolver recientemente el Tribunal Supremo, sala civil.

La mujer, pedía la inclusión de este dinero donado como un derecho de crédito a su favor frente a la sociedad de gananciales, mientras que se oponía el marido a su inclusión.

Los motivos que expone el marido son que para poder exigir un derecho de crédito a su favor, esta debió haber hecho constar expresa reserva de su derecho de reembolso, y que, al no haberlo hecho así, se debe presumir que su voluntad era la de atribuir carácter ganancial al dinero donado (arts. 1.255, 1.323, 1.355 del Código Civil).

El Tribunal Supremo resuelve la cuestión elevada por los cónyuges y considera que se trata de un bien privativo de la mujer, y no de la sociedad de gananciales.

Afirma el Tribunal en su sentencia que, en cuanto al hecho de ingresar dinero privativo en una cuenta conjunta no permite atribuirle carácter ganancial, y que, si este dinero se usa para hacer frente a necesidades y cargas de la familia o para adquirir bienes a los que atribuyen los dos ese carácter, surge un derecho de reembolso a favor de su titular, aunque no hiciera reserva alguna en el momento de ingresarse ese dinero en la cuenta.

Es la sentencia del TS, sala Civil, nº 216/2020, de 1 de junio de 2020.